http://www.youtube.com/watch?v=R706isyDrqI
Naranja (¿u organización?) mecánica
Ahora resulta que hasta las sonrisas son falsas aun cuando parezcan “sinceras” al menos así propone Morgan al señalar que las organizaciones buscan una perfecta estandarización de la vida laboral basada en una línea de producción donde la especialización es de una pequeña parte de una gran cadena.
Las máquinas han acompañado el desarrollo de la vida humana desde sus inicios, en algunos momentos es casi imperceptible su presencia, sin embargo en la actualidad es “casi imprescindible” (y hago aclaración de que el casi es sólo para que no me tachen de generalizadora”). La necesidad por simplificar las cosas ha hecho que las maquinas se vuelvan cada vez más complejas.
Al respecto, Enrique de
De
Resulta interesante como la lectura comienza hablando de un hortelano que aseguraba que usar las máquinas convertía a nuestro corazón en una, sin embargo el usarla no es lo que provoca la dependencia, es el sentimiento de suplir nuestras propias habilidades lo que lo hace.
¿Quién no recuerda el capitulo de los Simpsons cuando HOero comienza a trabajar en casa y cuyo trabajo era presionar una sola tecla continuamente? Todos sabemos que pasa, Homero deja un pajarito de madera encargado de hacer su trabajo, moviéndose pendularmente y presionando continuamente la letra Y (de yes – si en ingles) para poder ir tranquilamente al cine y cuando regresa culpa al pajarito por provocar un desastre nuclear inminente. Así pasa en muchas organizaciones donde las máquinas suplen a las personas y donde las máquinas se suplen con personas autómatas (y no autónomas).
Morgan propone un mundo organizacional donde todo está controlado y los trabajadores se contratan para realizar trabajos físicos y manuales no para dirigir y mucho menos pensar. Aunque la mecanización parece estar un poco pasada de moda (y ser de la temporada de Charles Chaplin), la realidad es que muchas empresas aún la utilizan, desde la burocratización de procesos, las líneas de ensamblaje de las fábricas más modernas, las rutinas de quienes asisten a oficinas públicas y privadas.
De Rica lo presenta de una manera más entendible y de manera elocuente, señalando el futuro (o lo que debería ser a evolución de la especie “Organizatius”, con la que me gustaría concluir, para él
La máquina es el señor del mal y el organigrama su lacayo más perverso. La organización departamentalizada dificulta la comunicación; la organización jerarquizada fomenta la competitividad y facilita la desconfianza; el control inhibe la creatividad, frena los sueños. No se puede medir a las personas por el tiempo que están, sino por lo que crean. Lo físico ha de ser reemplazado por lo emocional. Los individuos no son mano de obra (ni tan siquiera recurso humano) sino personas y conocimiento. (De Rica, Enrique, 2007)
Pregunta:
¿Cómo puede una organización mecanicista construir una cultura organizacional?

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